
Es importante rodearse de buenos profesionales
.
Carlos Sastre / Marzo '08
 |
Después de un año trabajando juntos, quiero hablar de la persona que ha tenido y tiene la capacidad de organizar todos esos momentos que hacen la vida del deportista más complicada; del profesional que ha conseguido que mi vida mediática sea mucho más fácil y llevadera.
Cuando comienza la temporada, tener una vida privada al margen de la profesional es bastante complicado. Es en este momento cuando la figura del jefe de prensa desempeña su función más importante. Tanto por la cantidad de días que pasas fuera de casa, como por las muchas ocupaciones y compromisos que se tienen cuando se está en ella, la situación no es fácil. Por eso, después de conocerlo, tener cerca a una persona como Chema Rodríguez es esencial para mí.
Con esta columna sólo quiero decir lo importante que es tener personas profesionales cerca de nosotros. En la vida hay momentos en los que piensas que lo puedes hacer todo, pero de repente te das cuenta de que todo te supera y ves que no llegas donde creías que ibas a poder llegar. Cada persona tenemos un roll en la vida y debemos desempeñarlo entregándonos al cien por cien para sentirnos satisfechos. Invertir tiempo en todo aquello que te lo quita sólo nos genera estrés y malestar. Por eso, hay que tener tiempo para sacrificarte, pero también para disfrutarlo.
Cuando empiezas a estar centrado en el trabajo, sentarte delante del ordenador y esperar a que afloren las ideas no es tarea fácil. La cabeza empieza a concentrarse en un objetivo y según se va acercando la fecha se intensifica la presión. Es una sensación difícil de explicar. Como cuando vas al colegio y sólo tienes deberes. Los haces y ya está. Pero cuando se acercan los exámenes es diferente. Tienes un objetivo y quieres hacerlo bien. Te concentras y procuras dedicarle todo el tiempo posible; es decir, que te queda muy poco para otras cosas.
Todo en esta vida son sacrificios si lo que quieres es llegar a lograr tus metas. Subimos un escalón, tropezamos, nos levantamos, nos volvemos a caer… Hasta que superamos ese obstáculo, es una lucha constante que nos atrapa. En muchos de los casos pensamos en abandonar, pero finalmente continuamos porque es lo que nos gusta. Da lo mismo en qué faceta de la vida sea: todos queremos llegar a una meta, y ésta sólo la limitamos en nuestra cabeza.
Gracias al trabajo que hace Chema, hoy tengo tiempo de escribir esta columna con cierta tranquilidad y, sobre todo, de estar más tiempo con mi familia. En mi vida ha habido momentos en los que no tenía ganas de hacer nada, porque todo me superaba, pero finalmente he encontrado a esa persona que hace mi vida un poco más fácil y que me permite concentrarme por entero en mi trabajo sin tener que preocuparme de todas esas otras cosas que me obligaban a estar en un montón de sitios sin estar en ninguno.
|